











El diferencial de esta bombilla esta en el filtro regulable: se abre para limpiarla por dentro y se ajusta segun la yerba que uses. Con yerba muy fina o con palo molido, un filtro fijo se tapa a los dos mates; poder regular la abertura es lo que evita ese problema sin cambiar de bombilla.
Ademas viene con el cepillo de limpieza, que es la herramienta que hace posible mantenerla de verdad limpia por dentro. Es un accesorio chico que casi nadie compra por separado y que termina definiendo cuanto dura la bombilla.
Una bombilla sucia por dentro no solo cambia el sabor: la yerba humeda que queda atrapada en el canio es donde se forma hongo. Por eso el cepillo no es un accesorio de regalo, es lo que permite hacer el mantenimiento que corresponde.
Si dudas entre una bombilla de filtro fijo y esta, el criterio practico es la yerba que tomas. Con yerba tradicional de hoja gruesa, cualquiera de las dos anda. Con yerba fina, despalada o con molienda tipo uruguaya, el filtro regulable es la que no te va a hacer renegar.